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De vez en cuando la vida 
Letra y Música de J. M. Serrat

De vez en cuando la vida
nos besa en la boca
y a colores se despliega
como un atlas,
nos pasea por las calles
en volandas,

y nos sentimos en buenas manos;
se hace de nuestra medida,
toma nuestro paso
y saca un conejo de la vieja chistera
y uno es feliz como un niño
cuando sale de la escuela.

De vez en cuando la vida
toma conmigo café
y está tan bonita que 
da gusto verla.
Se suelta el pelo y me invita
a salir con ella a escena.
de vez en cuando la vida
se nos brinda en cueros
y nos regala un sueño 
tan escurridizo
que hay que andarlo de puntillas
por no romper el hechizo.

De vez en cuando la vida
afina con el pincel:
se nos eriza la piel
y faltan palabras
para nombrar lo que ofrece
a los que saben usarla.

De vez en cuando la vida 
nos gasta una broma
y nos despertamos 
sin saber qué pasa,
chupando un palo sentados 
sobre una calabaza.


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Es caprichoso el azar 

(Joan Manuel Serrat)

Fue sin querer...
Es caprichoso el azar.
No te busqué
ni me viniste a buscar.
Tú estabas donde
no tenías que estar;
y yo pasé,
pasé sin querer pasar.
Y me viste y te vi
entre la gente que
iba y venía con
prisa en la tarde que
anunciaba chaparrón.

Tanto tiempo esperándote...

Fue sin querer...
Es caprichoso el azar.
No te busqué
ni me viniste a buscar.
Yo estaba donde
no tenía que estar
y pasaste tú,
como sin querer pasar.
Pero prendió el azar
semáforos carmín,
detuvo el autobús
y el aguacero hasta
que me miraste tú.

Tanto tiempo esperándote...

Fue sin querer...
Es caprichoso el azar.
No te busqué,
ni me viniste a buscar.


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Sin piedad 

(Joan Manuel Serrat)

Tu derrota es la mía
y mi fracaso tu quebranto, mujer.
Mía es tu ruina, tuya mi agonía.
Tan solo somos un par de perdidos
que no tienen nada que perder.
Y sin embargo, o tal vez por eso,
donde más duele nos damos los besos.
A sangre y fuego,
a sangre y fuego,
te parto el alma
y me mato luego.

No tendré piedad de ti.
No tendré piedad de mí.
Morir matando,
matar muriendo,
sin piedad de ti,
sin piedad de mí.

Callejón sin salida:
así es esa malsana realidad.
Si me entregase a ti me despreciarías
y si te venzo me odiarás
y si huyo no he de verte nunca más.
Me necesitas y te necesito
como la confesión necesita al delito.
Sueño contigo,
sueño contigo,
como la muerte sueña
con alguien vivo. 


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Sinceramente Tuyo
Letra y Música de J. M. Serrat

No escojas sólo una parte
tómame como me doy,
entero y tal como soy,
no vayas a equivocarte.

Soy sinceramente tuyo,
pero no quiero, mi amor,
ir por tu vida de visita,
vestido para la ocasión.
Preferiría con el tiempo
reconocerme sin rubor.

Cuéntale a tu corazón
que existe siempre una razón
escondida en cada gesto.
Del derecho y del revés
uno sólo es lo que es 
y anda siempre con lo puesto.

Nunca es triste la verdad,
lo que no tiene es remedio.

Y no es prudente ir camuflado
eternamente por ahí
ni por estar junto a ti
ni para ir a ningún lado.

No me pidas que no piense
en voz alta por mi bien,
ni que me suba a un taburete
si quieres, probaré a crecer.
Es insufrible ver que lloras
y yo no tengo nada que hacer.

Cuéntale a tu corazón
que existe siempre una razón
escondida en cada gesto.
Del derecho y del revés, 
uno sólo es lo que es 
y anda siempre con lo puesto.

Nunca es triste la verdad
lo que no tiene es remedio.


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No hago otra cosa que pensar en ti
Letra y Música de J. M Serrat

No hago otra cosa que pensar en ti. . .
Por halagarte y para que se sepa,
tomé papel y lápiz, y esparcí
las prendas de tu amor sobre la mesa.

Buscaba una canción y me perdí
en un montón de palabras gastadas.
No hago otra cosa que pensar en ti
y no se me ocurre nada

Enciendo un cigarrillo, y otro más. . .
Un día de ésos he de plantearme 
muy seriamente dejar de fumar,
con esa tos que me entra al levantarme. . .

Busqué, mirando al cielo, inspiración
y me quedé "colgao" en las alturas.
Por cierto, al techo no le iría nada mal
una mano de pintura.

Miré por la ventana y me fugué 
con una niña que iba en bicicleta.
Me distrajo un vecino que también
no hacía más que rascarse la cabeza.

No hago otra cosa que pensar en ti. . .
Nada me gusta más que hacer canciones,
pero hoy las musas han "pasao"de mí.
Andarán de vacaciones. . .


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Especialmente en abril

(Joan Manuel Serrat)


Especialmente en abril 
se echa a la calle la vida. 
Cicatrizan las heridas 
y al corazón, como al sol, 
se le alegra la mirada 
y se abre paso entre las nubes. 
Al paisaje se le suben 
los colores a la cara. 
Y apetece ir donde cubre 
a nadar contra corriente. 
En abril especialmente 
-en Buenos Aires, octubre-. 

Se ruega al señor "fulano de tal" 
-dice la voz de la conciencia malherida- 
que haga el favor de personarse 
urgentemente en la salida. 

Que el día mas insospechado 
y de cualquier manera 
en el lugar más imprevisto 
se puede aparecer la primavera. 

Especialmente en abril 
la razón se indisciplina 
y como una serpentina 
se enmaraña por ahí. 
Van buscando los rincones, 
sofocadas, las parejas. 
Hacen planes y se dejan 
llevar por las emociones. 
Sin atender, imprudentes, 
el consejo de Neruda: 
"que las nieves son más crudas 
en abril especialmente". 


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Menos tu vientre

(Joan Manuel Serrat)


Menos tu vientre
todo es confuso.

Menos tu vientre
todo es futuro
fugaz, pasado,
baldío y turbio.

Menos tu vientre
todo es oculto,

menos tu vientre
todo inseguro,
todo postrero,
polvo sin mundo.

Menos tu vientre
todo es oscuro,
menos tu vientre
claro y profundo.


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Tu nombre me sabe a yerba


Letra y Música de J. M. Serrat

Porque te quiero a ti,
porque te quiero, 
cerré mi puerta una mañana
y eché a andar.

Porque te quiero a ti
porque te quiero,
dejé los montes 
y me vine al mar.

Tu nombre me sabe a yerba
de la que nace en el valle
a golpes de sol y de agua.

Tu nombre me lleva atado
en un pliego de tu talle
y en el bies de tu enagua.

Porque te quiero a ti, 
porque te quiero,
aunque estás lejos 
yo te siento a flor de piel.

Porque te quiero a ti,
porque te quiero,
se hace mas corto 
el camino aquel.

Tu nombre me sabe a yerba
de la que nace en el valle
a golpes de sol y de agua.

Tu nombre me lleva atado
en un pliego de tu talle
y en el bies de tu enagua.

Porque te quiero a ti,
porque te quiero,
mi voz se rompe como el cielo
al clarear.


Porque te quiero a ti
porque te quiero,
dejo los montes 
y me vengo al mar.


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Poema de amor


Letra y Música de J. M. Serrat

El sol nos olvidó ayer sobre la arena,
nos envolvió el rumor suave del mar,
tu cuerpo me dio calor,
tenía frío,
y allí, en la arena,
entre los dos nació este poema,
este pobre poema de amor
para ti.

Mi fruto, mi flor,
mi historia de amor,
mis caricias.

Mi humilde candil,
mi lluvia de abril,
mi avaricia.

Mi trozo de pan,
mi viejo refrán,
mi poeta.

La fe que perdí,
mi camino 
y mi carreta.

Mi dulce placer,
mi sueño de ayer,
mi equipaje.

Mi tibio rincón,
mi mejor canción,
mi paisaje.

Mi manantial,
mi cañaveral,
mi riqueza.

Mi leña, mi hogar,
mi techo, mi lar,
mi nobleza.

Mi fuente, mi sed,
mi barco, mi red
y la arena.

Donde te sentí
donde te escribí
mi poema


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Cantares


Textos de Antonio Machado y J. M. Serrat

Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar.

Nunca perseguí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.

Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse...
Nunca perseguí la gloria.

Caminante, son tus huellas
el camino y nada mas;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás 
se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...

Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosque se visten de espinos 
se oyó la voz de un poeta gritar:
Caminante no hay camino,
se hace camino al andar...

golpe a golpe, verso a verso...

Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
Caminante no hay camino,
se hace camino al andar...

golpe a golpe, verso a verso...

Cuando el jilguero no puede cantar,
cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
Caminante no hay camino,
se hace camino al andar...

golpe a golpe, verso a verso.


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He andado muchos caminos


Poema de Antonio Machado
Música de J. M. Serrat

He andado muchos caminos
he abierto muchas veredas;
he navegado en cien mares
y atracado en cien riberas.

En todas partes he visto 
caravanas de tristeza,
soberbios y melancólicos
borrachos de sombra negra

Y pedantones al paño
que miran, callan y piensan
que saben, porque no beben
el vino de las tabernas.

Mala gente que camina
y va apestando la tierra...

Y en todas partes he visto 
gentes que danzan o juegan,
cuando pueden, y laboran
sus cuatro palmos de tierra.

Nunca, si llegan a un sitio,
preguntan a donde llegan.
Cuando caminan, cabalgan
a lomos de mula vieja.

Y no conocen la prisa
ni aún en los días de fiesta.
Donde hay vino, beben vino,
donde no hay vino, agua fresca.

Son buenas gentes que viven,
laboran, pasan y sueñan,
y en un día como tantos,
descansan bajo la tierra.



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Los recuerdos 

(Joan Manuel Serrat)

Los recuerdos suelen
contarte mentiras.
Se amoldan al viento,
amañan la historia;
por aquí se encogen,
por allá se estiran,
se tiñen de gloria,
se bañan en lodo,
se endulzan, se amargan
a nuestro acomodo,
según nos convenga;
porque antes que nada
y a pesar de todo
hay que sobrevivir.

Recuerdos que volaron lejos
o que los armarios encierran;
cuando está por cambiar el tiempo,
como las heridas de guerra,
vuelven a dolernos de nuevo.

Los recuerdos tienen
un perfume frágil
que les acompaña
por toda la vida
y tatuado a fuego
llevan en la frente
un día cualquiera,
un nombre corriente
con el que caminan
con paso doliente,
arriba y abajo,
húmedas aceras
canturreando siempre
la misma canción.

Y por más que tiempos felices
saquen a pasear de la mano,
los recuerdos suelen ser tristes
hijos, como son, del pasado,
de aquello que fue y ya no existe.

Pero los recuerdos
desnudos de adornos,
limpios de nostalgias,
cuando solo queda
la memoria pura,
el olor sin rostro,
el color sin nombre,
sin encarnadura,
son el esqueleto
sobre el que construimos
todo lo que somos,
aquello que fuimos
y lo que quisimos
y no pudo ser.

Después, inflexible, el olvido
irá carcomiendo la historia;
y aquellos que nos han querido
restaurarán nuestra memoria
a su gusto y a su medida
con recuerdos
de sus vidas. 


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Así en la guerra como en los celos 

(Joan Manuel Serrat)


Así en la guerra como en los celos
sangre, sudor y lágrimas quedan
al paso de los heraldos negros
que nublan la verdad y envenenan.

Rumbos perdidos a flor de tango.
Cuentas pendientes, rencores viejos.
Con viento, polvo; con lluvia, fango.
Así en la guerra como en los celos.

Un azote en el alma que te empuja a correr.
Un eclipse total de la razón.
Una venda en los ojos que no te deja ver.
Una mortaja negra en el corazón.

Así en la guerra como en los celos.

De los infiernos, fuego y ceniza.
A las tinieblas, ceniza y fuego.
Caricias vueltas papel de lija.
Así en la guerra como en los celos.

Exilio del que jamás se vuelve.
Cizaña que deja el vergel yermo.
A hierro mata y a hierro muere.
Así en la guerra como en los celos.

Un azote en el alma que te empuja a correr.
Un eclipse total de la razón.
Una venda en los ojos que no te deja ver.
Una mortaja negra en el corazón.

Así en la guerra como en los celos.


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Mediterráneo

Quizás porque mi niñez

sigue jugando en tu playa

y escondido tras las cañas

duerme mi primer amor,

llevo tu luz y tu olor

por donde quiera que vaya,

y amontonado en tu arena

guardo amor, juegos y penas

Yo..

que en la piel tengo el sabor

amargo del llanto eterno, que

han vertido en ti cien pueblos

de Algeciras a Estambul,

para que pintes de azul

sus largas noches de invierno.

A fuerza de desventuras

tu alma es profunda y oscura.

A tus atardeceres rojos

se acostumbraron mis ojos

como el recodo al camino.

Soy cantor, soy embustero

me gusta el juego y el vino

tengo alma de marinero...

que le voy hacer, si yo

nací en el mediterráneo.

Y te acercas, y te vas

después de besar mi aldea.

jugando con la marea

te vas pensando en volver.

eres como una mujer

perfumadita de brea.

Que se añora y se quiere

que se conoce y se teme

Ay..

si un día para mi mal

viene a buscarme la parca,

empujad al mar mi barca

con un levante otoñal

y dejad que el temporal

desguace sus alas blancas.

y a mi enterrarme sin duelo

entre la playa y el cielo...

en la ladera de un monte,

mas alto que el horizonte.

quiero tener buena vista.

Mi cuerpo será camino,

le daré verde a los pinos

y amarillo a la genista...

cerca del mar, porque yo

nací en el mediterráneo.

 


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Una mujer desnuda y en lo oscuro 

Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagon o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda.


Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera un resplandor que da confianza
entonces dominguea el almanaque
vibran en su rincon las telaranas
y los ojos felices y felinos
miran y de mirar nunca se cansan.


Una mujer desnuda y en lo oscuro
es una vocacion para las manos
para los labios es casi un destino
y para el corazon un despilfarro
una mujer desnuda es un enigma
y siempre es una fiesta descifrarlo.


Una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende
el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente
una mujer querida o vislumbrada
desbarata por una vez la muerte.


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