La muñeca Cleo...

La siguiente es una carta que he recibido de mi nuevo Amigo Dan, es una historia de amor que increíblemente pertenece a la actualidad año 2006., en medio de tanta desconfianza, e inseguridad.


Hola:


El día de hoy les escribo para contarles una historia llena de incertidumbre, amor, felicidad, preocupación, etc.


Todo comenzó un 10 de abril (aproximadamente), tuve que entrar a Internet a buscar rasgos generales de la moda en los años cincuenta; navegando por la red me encontré con una página donde puedo ver que muchos se acuerdan de series de años atrás y vi una imagen que es muy importante para mí; la imagen de Cleo de la familia telerín, ésta me recuerda a mi madre, pues en su infancia le encantaba irse a dormir con la famosa canción "Vamos a la cama…".

 


Mi madre tuvo una muñeca de Cleo, pero con el paso del tiempo la perdió y al crecer se arrepintió de haber descuidado esa muñeca, pues era uno de sus juguetes favoritos y no imaginaba que por siempre la extrañaría. 

 

Al ver la imagen en Internet mi nostalgia fue tan grande que decidí ponerme en contacto con una persona maravillosa llamada Eduardo, quien es el desarrollador de ese sitio maravilloso.

 


Le pregunté si podía venderme la muñeca que aparecía en su página y él tan amable como siempre me contestó que no le era posible porque no tenía físicamente la muñeca y me ayudó a conseguir imagines en Internet y un pequeño detalle de mesa que vendían en línea.

 


Desde mucho tiempo atrás he buscado en cada mercado de pulgas y tiendas de juguetes antiguos esa muñeca, pero acá en México creo que resulta imposible conseguirla.

 


Este adorno no era exactamente lo que buscaba pero era lo más cercano y cuando estaba a punto de comprarlo encontré la muñeca ideal, el único problema era que la venta solo se podía realizar en territorio Argentino, así que una vez más decidí acudir a Eduardo quien con su nobleza y sencillez que lo caracterizan me ayudó a ponerme en contacto con los encargados del sitio y con la persona que vendía la muñeca.

 


Me puse en contacto con el vendedor (Hernán) otra persona de rectitud intachable quien me dijo que necesitaba enviarle el pago para que me hiciera llegar la muñeca, ahí me asaltó la duda y la incertidumbre pues nunca antes había comprado en Internet y mucho menos me habían pedido que primero diera el dinero.


Aun así con el profundo deseo de regresarle a mi madre un pedazo pequeñito de su infancia decidí hacerlo; pasaron diez días, luego quince, hasta que al fin Hernán amablemente y sobretodo con una honestidad bárbara me escribió diciendo que había recibido el dinero, lo cual me llenó de dicha, y ese mismo día me mandó la muñeca.


Con el alma en la mano esperé la muñeca, sabía que la primer parte había concluido satisfactoriamente, pues el dinero había llegado, sin embargo el envío me preocupaba un poco más pues al ser una caja grande y no solo un sobre tenía miedo de que en el camino se quedará en otra parte.


Y finalmente después de 21 días de esperar (desde que Hernán me la envió) la muñeca llegó a mis manos y al dársela a mi madre sus ojos se han llenado de lágrimas, estoy seguro que la causa fue que por instantes pudo recordar su infancia y sentir la felicidad y dicha que tenía al ser pequeña y jugar con esa muñeca.


Por eso el día de hoy he decidido contar mi historia en este sitio, del cual brotó la semilla para que se cumpliera un sueño, la añoranza de tener ese objeto icono de una infancia feliz que con el paso de los años desapareció.


Gracias infinitas a Eduardo, Hernán y todos (los de la tierra y los de arriba) que ayudaron directa o indirectamente para que todo terminara feliz y por favor sean felices que para eso venimos a este mundo, Chau
y buen camino.

Dan Mendoza (desde México)

 

 Hasta aquí la carta recibida, si quieres ver un video de la caricatura haz clic

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  •   este link te llevará a Otro Sitio donde disponen de ese video, demora unos minutos en cargarse, según la velocidad de conexión que tengas, por favor ten paciencia, vale la pena, para recordar épocas pasadas

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